Por Ignacio Ruud Van Nisterlooy Ragone
Escucho a la hinchada, y me hago cociente que la gente me esta eligiendo (Raaaaagoooooooooo, raaaaaaaaaaaagoooooooooo)...la gente pedía a gritos que fuera el encargado de ejecutar el penalty.
Voy al punto del penal y se acerca tincho y me dice "andá a gritarlo al corner"...acomodo, y mientras acomodo y el árbitro controlaba la invasión, viene este arquerito, este portero...
"Tas seguro que lo vas a patear vos?" -pregunta."
Sí,¿Por?" - le contesto inocentemente.
"No, porque sos horrible" - replica
Me quedo mirándolo. Me doy cuenta que no está en términos amistosos.
"Sí, pero yo ahora me voy a la ce, mientras vos seguis jugando acá"
"Pero igual seguís siendo horrible" Aunque era una acotación atinada desde el punto de vista de la lógica aristolélica (yo ya había super-errado un mano a mano), no valía achicarse.
"Mira como te la meto cagón"
Hechos no palabras.El pobre camina hacia su arco, yo, que había tomado carrera muy angulado, me paro de frente a la pelota. No sea cosa de anticpiar demasiado el lugar elegido.Ahí todo fue muy rápido. Pitido, corro, pateo media altura a la izquierda (la zurda), gritos y aplausos en la cara al arquero que estaba en el piso, palomita, montonera, principio de general, la hinchada bancándola, Roja.
Mi primer gol, mi primera expulsión.