lunes, 15 de noviembre de 2010

Cachaca 6 - Attenti 0 (21º fecha)


Qué algarabía, cuanto fútbol.

En su prueba más inmediata, Cachaca debía ganar para despreocuparse de todo y asegurar su ascenso una fecha antes del final y así fue. De prepo, le metió un jabonazo bárbaro al pobre Mermelada quien en su afán de intentar festejar antes de tiempo, perdió con el último de la categoría. Una lastima para ellos, la pirotecnia la usarán para la próxima fecha, después de conseguir -seguramente- la victoria vs Los Chachos que no le ganan a nadie. (mufanding)

En cuanto a lo que nos compete, como nunca se vio un equipo dispuesto a arrollar al rival. Las caras largas de la cancha de al lado nos motivaban más y más. El equipo se mentalizó de lleno a este partido y dejó todo para suplir las importantes bajas que se presentaban desde el inicio. Viendo el desarrollo del partido, a decir verdad, en líneas generales todos jugaron como para no extrañar a ninguno de los ricoteros.

Fundamental fue golpear rápido. Fuimos muy ordenados en toda la cancha y se arrancó a puro toque. En su primera patriada, Rafa en posición de 4, arrancó, encaró, paso a varias la fue tirando larga y con la punta del pie descargó para Pacha que en uno de sus ya clasiquísimos remates pateó al arco y la mandó a guardar. Era muy poco tiempo el que iba, pero la ventaja servía para darnos aún más confianza de la que teníamos.

Attenti apeló a la peligrosidad del temible Alvarito, un gigante de casi dos metros que se la bancó muy sólo en ataque. Hasta que Huevo le cazó la vuelta pudieron habernos empatado. En pelotas paradas Marcos pareció ser el arquero que no es, descolgó todo y se lució en una gran intervención. El mismo Huevo gracias a la piedad del referee jugó gratis gran parte del partido, es que un corte de contra le valió una amarilla y una durísima entrada abajo pudo haberle valido la segundo amarilla. Su serenidad le valió el mayor de los órdenes a la defensa, jugar al límite hizo que entre Chinco y Rafa se repartaran la marca del grandote y todo sea más tranquilo defensivamente. El primer tiempo fue parejo, ellos con lo suyo, pero nosotros con más ideas y mejor dominio aunque con un poco de desesperación por no poder encontrar los espacios. De jugadas peligrosas no rescato mucho, se hacía todo para hacer golazos pero cuando se pateaba al arco el arquero recibía una y mil masitas. Oso se hizo muy propia de él que pudo haber sido. Recibió de espaldas, giró en un instante y se fue de cara al arco. Al definir se le fue abriendo la pelota y pasó cerca.

El segundo tiempo nos encontró sin cambios y la misma mentalidad pero agregandole más paciencia. Obligatorio manejar los tiempos, cansar al rival y que la pelota circule. Prohibísimo fouls cerca del área y no aprovechar las situaciones. Fede pareció no tener en cuenta de eso último; después de un buen centro de Rafa tenía todo para definir después de una gran diagonal, pero su falta de zurda le jugó una mala pasada y lo dejó con las ganas de marcar su primer gol de Cachaca. Para peor, minutos después el línea daba un offside muy dudoso que lo dejaba a Fede de cara al gol y le negaba una vez más el gol.

Pipa que no había tenido demasiado protagonismo en el partido más que un choque de cabezas que lo dejó semimuerto, aguantó de espaldas y antes de entrar al área fue tumbado por un torpe rival de Attenti. El referee lo vio caer adentro del área y sancionó la pena máxima que Panqui cambió por gol.

Con dos goles a nuestro favor el partido se terminó de convertir en un monopolio. Encima mientras espectadores mermeladescos todavía se mantenían a la expectativa de poder gritar campeón esa misma tarde, Panqui salió de su posición de 5, fue a buscar una pared de Oso que después de muchos intentos fallidos salió, entró al área y a la salida del arquero la clavó de derecha al primer palo del arquero. Attenti totalmente desdibujado, se quedaba con 10 por una siniestra patada a Pipa que a esa altura ya se había ganado el odio de todos. Al partido todavía le quedaba muchísimo y Cachaca decidió empezar a divertirse, sin caer en la gastada al rival más allá de algún que otro lujo que Fede regaló. Era baile completo, la pelota iba y venía, se jugaba sin presiones con un rival que no sabía como pararnos. De hecho, en un intento de tirar un achique, nos achicaron los espacios, Buga la retuvo en sus pies a la espera de que alguien hiciera una diagonal, nadie se mostró, Panqui se volvió a soltar, fue asistido a la perfección se fue mano a mano con el arquero y a la salida de éste tocó al medio para Pipa que venía detrás y se encontraba mejor perfilado para anotar el 4 a 0.

Puro delirio, los de Mermelada -futuros campeones- ya estaban en la General Paz a esa altura. Nacho Canosa entró para hacer su debut estelar y cumplió muy bien de 4. Se sumó en la ofensiva y estuvo a la altura de todo el equipo. Con un rival ya vencido, a Cachaca parecía que le salían todas. Estaba todo dado para seguir haciendo más goles, porque ellos lejos de defenderse con un hombre menos quisieron ir a buscar la heorica desnudando totalmente su esquema defensivo. El 5to gol no tardó en llegar, Pacha y su incansable tranco fueron hasta el fondo, tres tipos llegaban por el medio del área con una sola marca y un arquero cuasi vencido, la pelota le cayó a los pies de Panqui que no tuvo más que empujarla.

Y lo bueno para el final dicen por ahí. Se habían marcado lindos goles, pero ninguno como el último. a 25 metros de distancia, Pipa pidió la pelota, tomó carrera, parecía -viendolo desde atrás- que la iba a mandar muy lejos, pero no, chicana de por medio con el arquero, se la mandó por afuera de la barrera con una comba exquisita que terminó en un hermoso remate al ángulo, en la parte externa de la red casi donde se junta el palo y travesaño. Sí, era el 6 a 0 y casi que se disfrutó más que cualquiera de los otros 5 goles.

En cuanto Attenti sintió tal boludeada, pidió terminar con el asunto. El árbitro no les llevó el apunte y se jugaron 90 minutos clavados en los que hay un resultado que indica que se jugó a la perfección. Y pensar que también perdimos contra estos en la ida. 7 partidos ganados seguidos son merecedoras de la máxima categoría, allí donde todos quieren estar, Cachaca va a estar jugando el año que viene.

Tranquilos nosotros, el ascenso ya está en nuestras manos y por eso festejaremos el sábado. Total el campeonato ya tiene dueño desde hace rato.




lunes, 8 de noviembre de 2010

Cachaca 4 - Caramacho 1 (20º fecha)

Cómo pudimos dejar tres puntos en la primera ronda contra estos pibes, por favor!!!!!!!!!!!!!!

Cachaca ganó su sexto partido al hilo y lamenta más que nunca todos los puntos que regalamos en la primera ronda. Un milagro impediría a Mermelada coronarse campeón, nos llevan 5 puntos cuando restan 6. Nosotros tranquilos, de ganar el próximo nos aseguramos el segundo puesto y un 2011 jugando en la máxima categoría.

Ganamos bien, el partido fue incómodo para jugar, pero Cachaca fue superior. Se jugó un partido de ida y vuelta, con los dos equipos que aprovechaban lo mal que se jugaba en defensa. El que iba, generaba peligro. Ellos aprovechando nuestras desatenciones en defensa y nosotros con pelotazos a espaldas de sus laterales.

Al equipo le costó muchísimo pararse bien en la cancha. Había llegadas de gol, pero consecuencia del desórden que imponía Caramacho. Nacho y Oso se pelearon para ver quien erraba más situaciones de gol, se cansaron de recibir burdas con el arco a su merced pero ninguno pudo anotar. El marcador lo abrió Martín después de recibir un desborde de Panqui y una jugada que se terminó ensuciando por un rebote que le cambió el recorrido a la pelota. Lo padeció su arquero y lo deleitamos nosotros. Era 1 a 0 y la sensación de que con el resultado a nuestro a favor el partido iba a ser distinto.

Algo inquietó Caramacho durante el primer tiempo. Pipa hizo muy bien de arquero, lo exigieron poco pero fue fundamental para sus salidas desde abajo y para poner la pelota en campo contrario.

Cachaca consiguió ampliar el marcador. Mati se elevó en las alturas a la salida de un corner desde la izquierda y con un gran cabezazo sentenció el 2 a 0. No parecíamos ese equipo que semana atrás se había llevado por delante a los Chachos, los goles parecían más bien en casualidad, porque en defensa hacíamos esfuerzos para que Caramacho nos descontara.

Sobre el final del PT se nos vino el descuento. El 2 a 1 nos dejaba intranquilos con un tremendo dejavu del partido de ida, en el que nos fuimos ganando 1 a 0 pero sin jugar como nosotros quisieramos.

Cambio de fichas en el entretiempo. Pacha por la derecha en lugar de Buga y Ale excelso invitado en lugar de Nacho. Eso tal vez nos iba a dar un poco más de dinamismo. El mejor jugador de Caramacho abandonó el partido y eso fue un respiro porque la defensa podría estar un poco más tranquila. El equipo empezó a hacerse sentir un poco más, la presión era constante y ellos jamás renunciaron a su estúpida idea de querer salir jugando. Ale ya empezaba a hacer estragos y a causar preocupación en la defensa rival. Ninguno lo supo parar. Después de algunos ataques tibios, Martín la tiró larga, Panqui fue hasta el final, descargó para Ale que en una apilada nunca antes visto, dejó tres tipos en el camino, pasó entre dos y le cambio el recorrido a la pelota definiendo al palo más lejano del arquero. El 3 a 1 liquidaba el partido y desnudaba una vez más a la defensa de Caramacho.

A partir de ahí el equipo se empecinó en errar situaciones de gol. Oso, Martín,Panqui,Pacha, Nacho que volvió a entrar, todos, todos tuvieron la suya, nadie hacer lo que Ale pudo dos veces, porque sobre el final cuando lo único que queríamos era terminar el partido, recibió a la altura de mitad de cancha, avanzó, lo dejaron venir y definió un rastronazo que hizo en vano todo tipo de esfuerzos de arquero rival.

Con muy poco ganamos. Hemos tenido mejores producciones, sin haber estado vs El Clan, creo que de la seguidilla de partidos ganados este fue en el que peor se jugó. De todas formas, el resultado parecería decir lo contrario. Fuimos superiores a Caramacho y con eso no hay dudas, pero no se jugó como lo veníamos haciendo.

A pensar en lo que se viene. Sólo ganar sirve y que el órden de los factores no altere el producto.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Cachaca 2 - Los Chachos 1 (19na fecha)

El partido que ganamos. Creanme que cuando seamos viejos y nos pidan acordarnos de 5 partidos, a más de uno se le va a venir a la memoria este partido. Nos lo tomamos como una final y eso se vio en todo y en todos. Desde la previa, la no salida, la masiva concurrencia y el modo de jugar el partido. Aparte quedará la crítica generalizada del festejo, cosa que lamentablemente no dio en la tecla justa.

Se arrancó perdiendo con un gol mañanero de esos que te obligan a ir a buscar un partido y te rompe todo tipo de esquema planteado desde un principio. Todavía no nos habíamos acomodado en la cancha y ellos nos vacunaron. Golpe a la ilusión.

Los planes entonces, debían ser otros. Ya no se trataba de medir tanto al rival, sino de ir a buscarlo porque lo único que queríamos era ganar. Cuando los dos equipos se asentaron en el partido la cuestión se hizo muy clara. Cachaca que de a poco intentaba ganar metros pero que no peligraba en la ofensiva, y Los Chachos que mantenía dos parejas líneas de 4 y en dos pelotazos demostraba todo su poderío ofensivo. Nosotros ganabamos en posesión de balón pero restábamos en claridad, durante el primer tiempo fue muy poco lo que hubo para rescatar. Se tocaba, se avanzaba, pero en la zona de riesgo no se generaba peligro. Ellos aguantaban y en cada una de sus contras pudieron ampliar el marcador. El oportunismo de Chinco y Marcos en dos ocasiones para evitar dejar a Cayo mano a mano con un delantero, y las tapadas del mismo Cayo, hicieron que el partido siguiera 1 a 0.

Atacando por la punta derecha, se empezó a equilibrar un poco más la cosa. El Pacha bien pegado a la raya empezó a desequilibrar y a marcar tendencia. Desde ahí se iniciaron los ataques más peligrosos, sólo bastaba que alguien lo asistiera. Faltaba poco para terminar el primer tiempo y todo se hacía lento, pausado y nos sometíamos a jugar al ritmo de ellos. Nos manteníamos a la expectantes, sabíamos que algo podía pasar, pero se necesitaban alinear los planetas para empezar la levantada. De la manera que terminamos jugando el primer tiempo, debíamos jugar el segundo, y así fue.

Sumado a ello, Los Chachos modificó rotundamente su planteo haciendo uno más conservador aún, reforzando sus dos líneas de 4 para convertirse en una línea de 11. Nos cedieron absolutamente todo, pelota, espacio y protagonismo en el partido. También se podrá decir que los obligamos a retroceder porque los ataques empezaron a ser continuos desde el primer minuto del segundo tiempo. Lo cierto es que ellos salieron a jugar los últimos 45 con un único plan: defender hasta morir.

Y cuando se necesita juego ahí está Cachaca. No tengo recuerdos de haber visto jugar a Mati tan bien. Lo que corrió. Fue el empuje ideal que necesitaba el equipo para ir al frente. Se hizo amo y señor del medio campo y además se complementó de maravillas con Buga. Lo que había sido parejo en el primer tiempo pasó a ser un afano en el segundo. Cachaca gracias a ellos dos, se adueñó de la mitad de cancha y desde ahí la cancha se empezó a inclinar.

Se sabe que en partidos en los que el rival escatima mucho, no hay nada mejor que la pelota parada. También se sabe que nosotros no somos ningunos especialistas en el rubro. Peeeero, cuando hay que ganar, todo es válido. Para ello, Buga pateó un tiro libre en la puerta del área que caía directo a las manos del arquero, pero que se complicaba si alguien desviara la trayectoria de la pelota. Para eso apareció Nacho con un nucazo agónico que terminó de incomodar al arquero. Después de tanto ir y pelear durante casi 30 minutos, Cachaca llegaba el empate, y estaba claro que no se iba a quedar con eso.

Los Chachos ni se inmutó en ir a buscar el partido. Por como venía la mano, hasta el empate les quedaba cómodo. En cambio, nosotros no nos pensábamos conformar. Con las revoluciones a mil por hora y con el corazón en la mano, llegamos al segundo gol. Si el primero había sido agónico, el segundo pudo haber terminado con la vida de más de uno. Se hizo una buena jugada colectiva entre Panqui y Oso pared de por medio, Nacho entró desde el punto del penal hacia el borde del área chica a toda velocidad, le ganó la posición a su marcador y tras el envío del centro, le cambió la dirección a la pelota y a contrapierna del arquero hizo el segundo para el festejo de todos.

No quedaba mucho, pero era injusto que el 2 a 1 llegara a peligrar. Habíamos hecho méritos suficientes para ganarlo y con el resultado a nuestro favor, fue momento de serenarnos un poco, reacomodar el equipo y aguantar, pero a diferencia de ellos, sin necesidad de meternos todos atrás. Desde ese momento la figura de Cayo pasó a ser inmensa. Se cansó de descolgar centros y estuvo pícaro para pedir foul ante el mínimo roce. Sumado a eso, la defensa embanderada por el gran Chinco que tanto extrañaremos el partido que viene, seguía haciendo esfuerzo para terminar de deglutirse a los delanteros rivales. Sólo algún desajuste en pelota parada los podría salvar.

Los tres minutos adicionados fueron innecesarios. La defensa estaba bien parada como para poder quebrarse y el equipo estaba lo suficientemente sólido como para dejarse empatar. Felicitar a todos no es suficiente. Estoy convencido de que el otro día cada uno dio lo mejor y eso se vio en el juego. Cuando el equipo juega así, da gusto. Se puede tener un rejunte de individualidades como las tuvo el rival, pero para eso debe haber un equipo el sostén de un equipo. Cachaca demostró eso.

Cachaca ganó y está más al palo que nunca. Ubicados en la segunda posición, a 5 del puntero con 9 por jugar. No es poca cosa ubicarse en posición de ascenso, pero iremos por más. Ahora se viene Caramacho que se mantiene en mitad de tabla, que les podemos ganar, pero que en la primera ronda inexplicablemente nos hizo 4. Si Mermelada no se piensa caer, que no se caiga. Nosotros tenemos que seguir así, demostrando que pudimos dar pelea hasta el final y que estamos cerca de conseguir algo que ni el mejor estadista del fútbol cuba retiene.